Y de nuevo, otra boda real… La novia, que iba preciosa; nos lo cuenta con todo detalle. Así que os dejamos con los mejores momentos de la boda e incluso con los detalles más especiales, redactados por la propia novia.

“Y el gran día llegó, me levanté tranquila y sólo podía pensar que iba a vivir cada instante con más ganas que nunca.
Lorenzo Caprile fue el primer nombre que salió al enumerar cada paso de lo que iba a ser el día más feliz de mi vida… lo tuve clarísimo desde primer momento. Un vestido ajustado que marcase mi silueta, manga larga y escote en la espalda. Mi querido Lorenzo procesó rápidamente las ideas que tenía en mi cabeza y dijo “ya tengo el vestido de tus sueños” . Los zapatos Maniac de Brian Atwood, regalo de boda de un amigo, forrados en la tela de mi vestido y con 16cm de tacón”.
Los primeros momentos del día, fueron en Hotel Orfila que empezaron con una divertida beauty party. Seguidamente, Gabriel Llano (Director creativo de Moncho Moreno) ya estaba listo para dejar guapísima a la futura novia; y Sandra Mundy se encargaría de peinar y maquillar a su madre y a sus hermanas y después de esto, fueron directas a la ceremonia en la Iglesia de Santa Barbara.
El ramo quedó precioso gracias a Floreale, un mix de diferentes tipos de rosas, grandes y pequeñas y de colores diferentes; rosas, blancas y ligeramente violetas… Cada flor alambrada para unirse en un mango de sujeción.
“Mi padre vino a recogerme en un escarabajo clásico negro para llevarme a la iglesia. Empezaba el sueño… ¡Ya solo quedaban 20 minutos para encontrarme al hombre de mis sueños en el altar!.”
Todas las testigos de la novia iban guapísimas con los tocados de BohoChic; una pulsera con una flor blanca y las damitas de honor lucieron unas finas coronas de margaritas y hojas verdes enlazadas en la parte de atrás. Y sólo llevó dos joyas: “únicamente llevé dos joyas: el broche de brillantes Art Decó que sujetaba el velo, regalo de su padre, y mi anillo de pedida, un diseño chevalier de los años 40″.

La celebración de la boda estaba inspirada en muchos aspectos de la moda. Un mapa creado por Invitarte, que marcaba el camino para los invitados: “Kissing Room”, “Champagne Station” donde se servía la primera copa de champagne acompañado de fresas, “First Bite”, el cóctel de bienvenida, “Dinner at Tiffany’s” donde se sirvió la cena, “Cigar Corner”, donde se ofrecían habanos y cigarros, “Brake Dance”, el baile, “Fashion shooting” el photocall (situado en la zona de baile con: gafas, bigotes, sombreros para los invitados) y “Sweet Moments”: los dulces y regalitos para los invitados.
La decoración de la mano de Rent a Garden, dejaron todo precioso; los árboles estaban impregnados de velas y el photocall se creó a partir de portadas de revistas antiguas y con una polaroid se iban captando a los invitados que luego nos dedicaban las fotos en el álbum personalizado que les regaló Click 10. Por otro lado, un lado más desenfadado y divertido lo puso Mr. Wonderful: chapas con súperpoderes con una con una ilustración y un divertido mensaje.
Había también un Candy Bar también había una maleta antigua repleta de galletitas personalizadas en forma de vestidos de novia blancos, corsés y corbatas gracias a Decaty y Delikeks. Todas envueltas en bolsitas con etiquetas escritas con una célebre cita de moda (frases de la película Desayuno con Diamantes o Con faldas y a lo loco de Marilyn Monroe) y una ilustración de la colección “Sherlock Holmes” todo gracias a Invitarte.

“Un buffet de tortillas hechas al momento, comida vasca original, gracias a Bokado y la original barra libre de besos gracias a Olivia, de diferentes sabores, uno para cada día de la semana.”
“La Banda de Fesser puso ritmo al cocktail hasta altas horas de la madrugada versionado las mejores canciones de los años 60 y el toque del saxo.”
























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