Miércoles, 13 de Octubre, 2010

En una cena sentada, ¿cómo organizo las mesas?

cabecera

Después de pensarlo mucho, Jaime y yo hemos decidido celebrar una cena sentada… ¡¡¡Uf!!! ¡Y ahora toca organizar las mesas!

Lo más tradicional es que haya una mesa presidencial con los novios, padres de los novios y, a veces, cura y abuelos.

mesa presidencial

En mi familia no tenemos ningún problema en sentarnos así, pues mis padres llevan más de treinta años casados, mejor dicho, felizmente casados. Pero tenemos un problema con la familia de Jaime: sus padres están separados y su padre se ha vuelto a casar, y como os podéis imaginar, su madre no puede ni ver a la “madrastra”. Sobre todo porque es mucho más joven… pero que no se entere de que yo he dicho esto ¡por favor! Si no, me va a odiar y acabaremos teniendo la típica relación suegra – nuera.

Bueno, pues a lo que iba, si no quiero que la mesa presidencial se convierta en una escena más propia de “la guerra de los Rose” que de una boda ideal, tendremos que separarlos. ¿Pero a cuál de los dos sentamos en la mesa presidencial? Menudo lío… hagamos lo que hagamos seguro que uno de los dos se ofende. Pero lo siento por el padre de Jaime, él y su nueva mujer tendrán que sentarse en otra mesa pues a la madrina creo que debemos darle un trato preferencial. Además, ¡ya veréis que feliz se pone! ¡Así seguro que me la gano!

Entonces, sentamos al padre de Jaime y su nueva mujer en la mesa de al lado con los tíos de Jaime. Y nos levantaremos de vez en cuando para hablar con ellos, para que así se sientan más compenetrados.

Otro problema son los compromisos. Mis padres tienen demasiados amigos y a la mayoría los habré visto como mucho una vez en la vida, y Jaime ni una vez… pero eso no es lo que me preocupa. El problema es que no sé qué tipo de relación tienen unos con otros y si los puedo sentar juntos o si es conveniente que haya entre ellos una distancia prudencial de cinco metros. Esta parte creo que se la voy a dejar a mi madre ¡ no puedo meter la pata en esto!

Montajes para ocho personas, en San Salvador de Atienza

Con respecto a la familia, es normal que haya roces entre unos y otros, en todas las familias las hay… pero en nuestra boda, ¡lo siento! tendrán que hacer un esfuerzo. La familia de Sevilla que no conoce a nadie más no les voy a sentar separados ¿no?

Mis amigos y los de Jaime son más fáciles. Lo típico es hacer mesas de solteros y mesas de casados y creo que en la mesa de solteros voy a mezclar a mis amigos con los de Jaime ¿no dicen que de una boda sale otra boda? Pues que Cupido empiece a trabajar…

Las mesas quiero que sean de ocho personas, creo que es el número perfecto. Permite que toda la mesa tenga una conversación global y, si no te apetece, puedes hablar con el de al lado sin molestar.

Me pregunta mi hermana que qué hace con Carlota, mi sobrina preferida de tres años. Lo normal es que se quede en casa, pero le hace tanta ilusión que se case su única tía que me da mucha pena que se lo pierda. Así que hemos decidido contratar una cuidadora para que los niños estén bien atendidos y los padres puedan despreocuparse por unas horas.

Bueno, de momento no me está pareciendo tan complicado. Peor lo tienen los belgas que tienen la costumbre de separar a todos los matrimonios. Sí, es cierto, pero os lo contaré con detalle después de la boda de mi amigo Fernando. Se casa en noviembre con una belga monísima y aprovecharé para coger ideas.

Se me está ocurriendo una cosa, ¿y si en vez de sentarnos Jaime y yo con nuestros padres nos sentamos con nuestros amigos? Mis padres con sus amigos, los de Jaime con los suyos, quizás sea demasiado moderno ¿no?  Además me puedo volver loca decidiendo quién se sienta en nuestra mesa. Porque si las mesas son sólo de ocho y cada uno viene con pareja… ¡¡uff!! Sí, creo que es mejor que lo deje como está y empiece con los tarjetones de cada mesa.

detalle de mesa montada

Si por mi fuera, y con lo que me gusta la moda, llamaría a cada mesa con el nombre de un diseñador… pero creo que Jaime preferirá que los nombres sean de campos de golf. Desde que empezó a jugar hace unos años no hay fin de semana que perdone, hasta cuando llueve y hace frío va a dar bolas… ¡a veces pienso que el golf está antes que yo! En fin, creo que vamos a tener que buscar un tema común, ¿flores? ¿estrellas de cine? ¿películas? Ya empieza a complicarse…

Créditos fotografías:  Elia Sills / Audrey Snow / Heidi Ryder /San Salvador de Atienza


Otras entradas relacionadas:

¿Sabes cómo distribuir las mesas de tu boda?

Book de ideas para una boda muy dulce

Boda inspirada en los años 20´s

Book de ideas para organizar una boda con detalles en rojo

Etiquetas:

Escribe un comentario

Nombre:  
E-mail:
(no será publicado)