Se casa tu hijo y quieres ser la madrina perfecta. Más que perfecta, impecable, pues sabes que, aunque todas las miradas se centrarán en la novia, en cómo va, qué vestido lleva, cómo le queda… La siguiente persona en la que fijarse eres tú. Por alguna razón entras en la Iglesia del brazo del novio, puesto que ocupas uno de los lugares principales de toda boda. Así que, ¿qué te pones?
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es si la boda es de día o de tarde. Ya os hemos contado muchas veces que lo correcto es que, si la boda es de día vayáis con un traje corto y si la boda es de tarde optéis por un traje largo. Pero en el caso de las madrinas, se les permite ir con traje largo sea cual sea la hora de la ceremonia. Así que sólo tenéis que decidir qué os apetece más, ¿corto o largo?
Si os decantáis por un traje corto, y la boda es de día, podéis poneros una pamela. Tened en cuenta un detalle importante, la pamela, a parte de estar reservada para el día, sólo puede usarse con trajes cortos, pero eso sí, nunca minifaldero, como mínimo a la rodilla. Y nada de traje largo y pamela, ¡prohibidísimo! Además, no debe ser excesivamente ancha, es decir, no debe sobrepasar la anchura de los hombros y no debemos quitárnosla nunca, ni si quiera durante el almuerzo. Como mucho, y sólo si no aguantamos más, durante el baile. Por lo que también debemos elegir una pamela que sea muy cómoda y con la que estemos seguras aguantaremos toda la boda.
Si la boda es de tarde, podéis optar por un tocado. Debe cumplir las mismas características que la pamela, es decir, no ser excesivamente grande y sólo quitároslo en caso extremo a última hora.
Pero el complemento que más suele gustar a las madrinas y que pueden utilizar en muy raras ocasiones es la mantilla. Una mantilla negra, de blonda, chantilly o tul, que se llevará siempre con traje largo y con manga larga o francesa, nunca corta ni con los hombros al descubierto, pues desluciría mucho. El largo de la mantilla tiene que ser perfecto y viene determinado por la altura de cada una. Debe llegar, por la parte trasera, un poco por debajo de la cadera, y por delante, a la altura de las manos. Siempre se lleva con peineta y preferiblemente con una de carey. Os recomiendo que, si tenéis el pelo largo, os hagáis un recogido bajo o un semirrecogido, lucirá mucho más. La mantilla se prende atrás con un buen broche de brillantes y ligeramente a los hombros de manera invisible para evitar que “vuele”.
Un consejo, para que la medida sea la correcta, probadla antes con los zapatos que llevaréis a la boda, así no habrá problemas luego. Si os decidís por un traje corto, el largo de la mantilla no debe ser nunca superior al del vestido.
Con respecto al zapato, lo mejor es que sean cómodos. Bonitos sí, pero probadlos varios días antes pues tenéis que aguantar toda la boda con ellos y es preferible que los amoldéis un poco.
Ya sólo falta un pequeño clutch, que no tiene por qué ir a juego ni con el vestido ni con los zapatos. Es más, si rompe con todo el conjunto seguro que conseguís un toque muy chic. Vuestras mejores joyas y ya tenéis el look completo…
Y con respecto a los colores que debe llevar una madrina, no hay nada escrito. Ya se sabe que para gustos… Es cierto que las madrinas suelen elegir el rojo, el verde , el granate, el beige… Pero lo mejor es que elijáis un color con el que os veáis favorecidas y que no sea demasiado claro para no competir con la novia.
Y con estos pequeños consejos, seguro que conseguís ser más que una madrina perfecta….
Créditos fotografía: Sole Alonso para Friki