Niños & pajes

Martes, 28 de Febrero, 2012

Cristina y Ángel, una boda con mucho encanto…

cristina-1

Cristina y Ángel se casaron el 29 de julio de 2011. ¿Quieres saber todos los detalles de esta bonita boda? Organizada personalmente por los novios con mucho mimo y mucho amor, consiguieron que todo saliera más que perfecto… Cristina nos cuenta cómo lo vivió…

bodabook –  ¿Cómo recuerdas el día de tu boda? ¿Muchos nervios?

Cristina – Por la mañana no estaba nada nerviosa, yo creo que lo estaba más mi padre, de hecho, mi madre le mandó a visitar a los invitados que venían de fuera para que no me pusiera nerviosa a mí. Mi amiga Bea también estaba muy nerviosa, fue muy gracioso, cuando nos quedamos solas en casa antes de ir a la Iglesia esperando a que viniesen a buscarme en el coche, se puso a llorar de emoción y fui yo quien tuvo que consolarla.

bodabook - ¿A qué hora te casaste? ¿Qué hiciste durante el día?

Cristina – Nos casamos el 29 de julio a las 6 de la tarde. Por la mañana vino Bea y nos fuimos al taller de Lorenzo para probarme el último retoque que me habían hecho en el vestido. No hacía falta, sabíamos que quedaría perfecto, pero ya sabéis como somos las novias…. Luego fuimos a casa y enseguida llegó Alicia para empezar a peinarme.

cristina-2

bodabook – ¿Te encargaste tú de organizar la boda o tuviste ayuda?

Cristina – Mi marido y yo nos encargamos de organizar toda la boda, nuestras madres nos ayudaron con dudas que nos surgían, pero la verdad que he tenido mucho suerte, ¡Ángel se involucró muchísimo!

bodabook - ¿Qué es lo que más te gustó de todo el proceso de organización?

Cristina – Lo que más me gustó fue poder decorar La Villa a nuestro gusto, las mantelerías, centros florales y todos los detalles que pusimos para poder personalizar la celebración a nuestro gusto. Todo esto con la ayuda de Julia que es la encargada de que todo en la Villa quede perfecto.

bodabook - ¿Y lo que menos? ¿Hubo algo que te agobiara mucho?

Cristina – Que no tuvimos ni un fin de semana libre desde que Ángel me pidió matrimonio en Octubre hasta que llegó la boda, ¡fueron 10 meses de no parar!

bodabook - Entonces, Ángel, tu ya marido, se involucró mucho, ¿no?

Cristina – Ángel y yo íbamos juntos a todos lados (menos a las pruebas de mi vestido, claro) y siempre daba su opinión, con la gran suerte de que en la mayoría de las cosas coincidíamos.

bodabook – ¿De quién era tu traje de novia? ¿Y por qué le elegiste?

Cristina – Elegí a Lorenzo Caprile porque desde el primer momento congeniamos muy bien, teníamos la misma idea de lo que me sentaría bien y captó mi idea de vestido y mi estilo a la primera. Es un gran profesional, en sus manos me sentía tranquila.

bodabook – Entonces, ¿tenías las ideas muy claras desde el principio?

Cristina - La verdad es que lo tenía muy claro, sabía el estilo de vestido que quería. Un vestido muy especial, de novia, pero sin sentirme disfrazada.

bodabook - ¿Cuántas pruebas fueron necesarias hasta que viste el traje de tus sueños hecho realidad?

Cristina – Cinco pruebas fueron las necesarias para ir confeccionado mi traje.

bodabook - ¿Ibas sola a las pruebas o te acompañaba alguien?

Cristina – Siempre iba con mi madre. En una de ellas cuando el vestido estaba casi terminado, vino también mi suegra y le encantó. Mi amiga Bea nos acompañó también a las dos últimas.

bodabook - ¿Pudiste guardar el secreto, o se te escapó con tus amigas cómo iba a ser tu vestido?

Cristina – Lo de guardar secretos no se me da nada bien…. Se lo conté a mis amigas, entre ellas, Claudia y Belén, que se casaban también el mismo año y entre las tres nos contábamos todo.

bodabook - Cuéntanos detalles del traje… Estilo, corte, tejido… ¿Llevabas velo o tocado?

Cristina – Mi vestido llevaba tres metro de cola y cuatro de velo. Entre cancanes y enaguas más de 4 faldones en el interior, todos con sus detalles bordados en la parte inferior y ninguno igual a otro. Perfectamente confeccionado, me quedaba como un guante. En la cintura, un adorno en pedrería bordado a mano precioso. Para mi era fundamental que mi vestido tuviese algún detalle bordado. Quería un vestido clásico que cuando pasase el tiempo y viese las fotos me siguiese gustando, que no se pasase de moda, pero al mismo tiempo quería ese detalle que le diese un toque más actual al vestido.

bodabook - ¿Y los zapatos? ¿Cómo eran?

Cristina - En cuanto a los zapatos, me compre unos Jimmy Choo de strass que resaltaban con el color blanco del vestido y combinaban fenomenal con el adorno en la cintura del vestido. Aguanté con ellos toda la noche, me resultaron comodísimos.

cristina-4

bodabook - ¿En qué Iglesia os casasteis?

Cristina – Nos casamos en la Iglesia de Santa Bárbara. Tuvimos mucha suerte. Mi suegra fue a preguntar fechas y sólo les quedaba el día 29 de Julio libre de entre todos los fines de semana del año.

bodabook - Y luego, ¿dónde lo celebrasteis?

Cristina – En La Villa del Mentidero. Un sitio precioso en el que nos sentimos como en casa.

bodabook – El catering, ¿de quién era?

Cristina – El catering que sirvió la cena fue El Mentidero de La Villa. La finca es de la misma empresa que el catering. Tanto el servicio como la calidad fueron excelentes.

bodabook – ¿Y tu ramo de novia? ¿Cómo era?

Cristina – Las flores de mi ramo eran calas blancas pequeñas. Eran las flores que más me gustaban para el estilo de mi vestido. El ramo me lo regaló mi amigo Jaime y su novia Sonia.

bodabook - ¿Preparaste alguna sorpresa para tus invitados? Cuéntanos cómo fue la ceremonia y la posterior celebración…

Cristina – A la entrada de la Iglesia, los pajes repartieron a los invitados unos pai pai de rafia. Las cestas en las que los llevaban estaban adornadas con hiedra que decoró mi abuela. En cada pai pai pusimos unos lazos de tela de saco, unos en color verde y otros en malva que quedaron monísimos. Ya en la Villa, pusimos unas cestas en el jardín con parasoles de bambú y papel pintado para las invitadas. Después de la cena, colocamos otras cestas de mimbre con alpargatas. Un regalo imprescindible en las bodas, las invitadas lo agradecieron mucho. La gran sorpresa de la noche fue el Coro Rociero que contratamos. Solo lo sabían mi padre y mi suegra.

bodabook - Tus invitadas más cercanas, madre, suegra, cuñadas… ¿Cómo iban vestidas?

Cristina – Mi suegra, Magdalena Portillo, llevaba un vestido de Teresa Palazuelo, amiga de la familia. El color por el que se decantaron fue azulón que le favorecía muchísimo con su tono de piel. En la parte superior del vestido llevaba un drapeado en gasa y pedrería bordada. Mi madre, Paula Barrilero, llevaba un vestido de Miriam Gálvez. La tela, muy especial, era un encaje de guipur de José María Ruiz. Las hermanas de Ángel, María y Marta, llevaban vestidos diseñados por Bebas Clóset. Estaban guapísimas. Mi abuela, también guapísima, con un traje de chaqueta de Barri Twice.

bodabook - ¿Y los pajes?

Cristina – Fueron cinco. Dos primos de Ángel y tres míos. Los vestidos los encargamos en Teresa y Leticia y los zapatos en garrotitos.

bodabook - ¿Dónde encargaste las invitaciones?

Cristina – Las invitaciones, libros de la Iglesia, libro de firmas, meseros y tablón para la organización de mesas los encargamos en ArtePapel. Pensábamos que la presentación de nuestra boda era muy importante, por eso confiamos plenamente en ellos, porque cuidan en cada impresión hasta el más mínimo detalle.

cristina-3

bodabook - ¿Cómo conociste bodabook.com?

Cristina – Conocimos bodabook cuando fuimos a Artepapel y nos hablaron de este portal.

bodabook – ¿Qué te pareció su lista de boda?

Cristina – Es la web online para listas de boda que más nos gustó estéticamente. En cuanto al funcionamiento, es muy cómoda y la puedes personalizar a tu gusto y según tus necesidades.

bodabook – ¿Y el viaje de novios? ¿Dónde fuisteis?

Cristina - Nos fuimos a Vietman, Camboya y Tailandia. El viaje en total fueron 20 días. Lo contratamos con Deviaje (Calle serrano 41)

bodabook - Para acabar… Algo que recuerdes con mucho cariño de este gran día…

Cristina – El abrazo que me dí con mi hermano cuando entregué el ramo a su novia María mientras el Coro Rociero cantaba la Salve. No lo olvidaré nunca.

Direcciones secretas: BukkaLa Villa del MentideroBarri Twice, Teresa Palazuelo, Bebas Closet, Arte Papel


Otras entradas relacionadas:

Tipos de cola para el vestido de novia

Boda entre diferentes religiones

Inspiración en los Premios Goya

Pasarelas primavera-verano 2011: Nueva York

Miércoles, 18 de Enero, 2012

Protocolo: ¿Cómo salgo de la Iglesia?

como salir

El otro día os contaba cómo entrar en la Iglesia. Quién entra primero, quién le sigue y, sobre todo, donde soléis tener más dudas, cómo os colocáis para empezar la ceremonia.

Bueno, pues para salir, una vez que ya sois marido y mujer, es muy sencillo. Más que nada porque es muy parecido… Los primeros en salir sois vosotros dos, los recién casados, y lo normal es que la novia salga por el lado izquierdo y el novio por el derecho, cogidos del brazo.

Después de los novios, si tenéis pajes y damitas irían detrás vuestro. Sobre todo si el vestido de la novia tiene una cola muy larga y necesita ayuda…

A continuación les seguiría la madrina, o madre del novio, del brazo del padrino, o padre de la novia. Después la madre de la novia del brazo del padre del novio. Y detrás, siguiendo un orden, los testigos y demás invitados.

Lo normal es que cuando salgan los novios de la Iglesia ya haya invitados fuera esperándoles para felicitarles y llenarles de arroz, confeti, pétalos de rosa, pompas de jabón…. Lo ideal son las rosas, es lo más estético y, sobre todo, lo que menos daño hace… Porque os recuerdo que como, sin mala intención, os den con un grano de arroz en el ojo, quizás no empecéis muy bien la boda….


Otras entradas relacionadas:

Iglesias para casarse en Madrid.

Descubre las iglesias más bonitas de Sevilla.

Joyas para invitadas a una boda

Clutchs para invitadas a una boda P/V 2012

Martes, 19 de Julio, 2011

La boda de Carla Goyanes: crónica de una boda muy romántica…

carla y jorge

Hemos sido testigo de excepción de una de las bodas más románticas del año. Como ya sabréis, el pasado sábado 16 de julio, Carla Goyanes y Jorge Benguría se daban el “sí quiero” en Finca Cortesín.

La misa, muy bonita y oficiada por el padre Ángel de Mensajeros de la Paz, y el padre Garralda, buenos amigos de la familia, estuvo adornada por el coro de la Hermandad del Rocío de Triana y Los del Río.

Nada más llegar a Finca Cortesín, en Casares, entre Marbella y Sotogrande, nos sorprendió lo bien que estaba organizado todo, desde el minuto cero. Aunque se podía llegar en autobús, decidimos ir en coche, dejándolo al buen cuidado del servicio de la finca. Al entrar en la recepción del hotel, lo primero que te daban las azafatas era una tarjetita con el nombre de la mesa para la cena. Todas ellas con nombres de sitios típicos de los años de oro de Marbella, como Coyote, Trocadero, La Bodeguita…

Si no conocéis el sitio, os lo recomiendo, pues es uno de los hoteles más bonitos que he visto nunca. La decoración para la boda, a cargo de Luis García Fraile, era exquisita. El jardín donde se celebró la misa, estaba adornado con guirnaldas de flores entre las sillas y una alfombra de estera que llegaba hasta una pérgola de plantas que hacía de altar, consiguiendo así que la escena fuera más romántica de lo que ya era.

Como manda la tradición, Jorge llegó del brazo de su madre y Carla, del de su padre, aunque también les acompañó Pedrito, sobrino de Carla y el niño de sus ojos….Vestido de blanco como el resto de los pajes, con diseños de Nieves Álvarez…

El cocktail y la cena fueron servidos por Bodegas Campos, como ya nos comentó Carla en la entrevista que le hicimos hace unas semanas. Como ya es habitual en las bodas, pudimos encontrarnos una barra de mojitos y caipiriñas, pero además había una barra de diferentes tipos de gazpacho; de frambuesa, melón, cereza… los probamos todos, ¡¡qué ricos!! Y entre los aperitivos, los que más gustaron fueron el canapé de rabo de toro, los rollitos de pato, crujiente de patata y langostino… Todo esto amenizado por una banda de jazz que decían que eran de Nueva Orleans (aunque casi todos vivían ya en Marbella) muy simpáticos.

Luego pasamos a la cena… ¡qué bueno estaba todo! Carpaccio con lascas de foie, ensalada de rape y langostinos, merluza al pil pil (muy bilbaino, de donde es el novio) y tarta de chocolate, que tengo que confesar que ¡¡repetí!! y eso que no me cabía ni una miga de pan, pero estaba tan buena….

La cena se celebró alrededor de la piscina. Éramos unos cuatrocientos invitados repartidos en mesas redondas, menos los novios que se sentaron en una mesa rectangular y alargada rodeados de amigos, y no de la familia como suele ser lo tradicional. Toda la decoración estaba inspirada en el Marbella de los años 70 y en el estampado de las famosas lenguas mallorquinas que estaban por todas partes en aquella época, en tonos fucsia. Desde las invitaciones, pasando por los meseros, los manteles… hasta la fachada del hotel, estaba iluminada con este famoso dibujo.

Y después, bailar, bailar y bailar…. La verdad es que fue una boda muy divertida, amenizada por un espectáculo de fuegos primero, seguido por el vals y música, hasta casi el amanecer, donde no paramos de bailar. Hasta la novia, ¡¡no paró ni un segundo!! Como regalo a los novios, sus amigos llenaron el suelo de la pista de baile con un collage muy divertido, que daba pena pisarlo al principio y que os podéis imaginar cómo acabó…

Y por si nos había entrado hambre con tanto baile, la recena de Bodegas Campos no se hizo esperar mucho… pepitos de ternera, mini bocadillos de pringá, molletes de huevo frito con chistorra… ¿¿cuántos me llegué a comer?? no sé, perdi la cuenta… y casi prefiero no acordarme… operación bikini al traste… pero mereció la pena…

Y os preguntareis, ¿cómo iba la novia? ¿cómo iba la madrina? ¿y la madre de la novia? ¿y las invitadas? De momento no podemos enseñaros ninguna foto, pero sí os podemos contar que Carla se cambió tres veces de vestido, aunque he leído por ahí que sólo se cambió dos veces, lo hizo tres. El primer vestido, para la ceremonia, era más armado y clásico que los otros dos. Con escote en pico, sin mangas, con bordados, gran cola con volumen y un pequeño velo. Más tarde, tras el vals, se cambió por otro vestido de escote palabra de honor y corte sirena. Era bastante largo, lo arrastraba, y no sabéis cómo acabó el pobre…. pero para eso tenía otro, mucho más cómodo, corto y haciendo capas. En este momento se soltó el pelo, que lo había llevado recogido durante toda la ceremonia, y estaba más guapa aún si cabe.

Cari Lapique, madre de la novia, estaba espectacular, con un vestido color verde esmeralda de Óscar de la Renta, que realzaba su moreno, y zapatos fucsia de Louboutin, dos colores muy de moda esta temporada.

Caritina Goyanes, también muy guapa con un traje de Jorge Vázquez. Nieves Álvarez y Naty Abascal coincidieron, no solo en diseñador, Giambattista Valli, si no también en belleza y elegancia.

Nuria March también me gustó mucho con un traje de paillettes… Tamara Falcó, Alejandra de Borbón, Carmen Martínez Bordiú… muchas invitadas, algunas mejores que otras, la mayoría de largo, pues al tratarse de una boda de tarde – noche era el momento ideal para lucir este tipo de vestidos, y pocos tocados….. pero bueno, tendremos que esperar al miércoles para que salga la revista ¡Hola! y podáis verlo todo.

Y esto es todo… crónica de una boda muy bonita, romántica y divertida. Y desde aquí, queremos desear la mayor felicidad del mundo a unos novios muy especiales.

Créditos fotografía: gtres


Otras entradas relacionadas:

Me caso… La cuenta atrás…

La “otra Kate” se ha casado…

¿Sabes cómo distribuir las mesas de tu boda?

Tipos de cola para el vestido de novia

Jueves, 15 de Abril, 2010

Ideas para niños y pajes

 book de ideas niños y pajes

Los niños son la alegría de las bodas. Nos contagian con su ilusión por ese día día tan especial. Sus juegos y comentarios que, normalmente, nos pillan por sorpresa, hacen que nuestras sonrisas sean aún más amplias.

Pero no todo es juego para los pajes: son los encargados de llevar las arras, los anillos y, en muchos casos, flores. Y ellos, se toman su cargo con mucha seriedad, ponen toda su atención en que su gran labor salga a la perfección.  Son sorprendentes estos pequeños dimuntos que, por lo general, no sobrepasan los 10 años.

Para los pajes y pajecitos, las propuestas son infinitas: organzas sencillas o bordadas, sedas salvajes, terciopelos, puntillas valenciennes, pasamanerías o tiras bordadas. Y como complementos, broches, diademas, tocados, coronas de flores o cofias y para las más pequeñas, capotas hechas en tela o en rafia.

No lo dudes, si puedes, ten el honor de ser acompañada por un grupo de pajecitos en tu boda.

Créditos fotografías: Bea Goiri

Direcciones secretas: Beychi, El Parque


Otras entradas relacionadas:

Decorar con faroles la boda

Book de ideas para una boda muy dulce

Boda inspirada en los años 20´s

Book de ideas para organizar una boda con detalles en rojo