
Ya os conté cómo teníais que cuidaros y prepararos la piel para el verano… con exfoliación, hidratación, limpiezas exhaustivas…. Y ahora en invierno, también tenemos que cuidarnos y protegernos del frío, del viento y de las calefacciones, que resecan y dañan mucho nuestra piel. El radiador, que tan bien nos viene en esta época del año, elimina la poca humedad que pueda haber donde nos encontremos y esto hace que la piel se seque. Un truco para que esto no ocurra es poner un cuenco de agua debajo del radiador, de tal forma que con el calor el agua se evapora y aumenta la humedad, fácil ¿verdad?
Pero a parte de este truco casero, os recomiendo que, por mucho frío que tengáis a primera hora de la mañana al ducharos, no lo hagáis con el agua muy caliente, pues a esta temperatura tan alta se eliminan los lípidos naturales de la piel que mantienen la humedad y la hidratación. Así que, lo mejor, son duchas con agua tibia.
También os recomiendo que os exfoliéis durante la ducha una o dos veces por semana. No más, pues un exceso puede provocar o agravar el acné, y no os exfoliéis sólo la cara, si no todo el cuerpo. Podéis hacerlo con cualquiera de los remedios que os dí para el verano, pero si queréis alguno nuevo podéis mezclar sal gorda con aceite de oliva… O semilla de amapola con Nivea, ¡es perfecto! Pero si preferís, dejad vuestra piel en manos de profesionales… En The Chi Spa, con su tratamiento “piel de seda”, y mediante un peeling especial para cada tipo y sequedad de piel, conseguiréis eliminar las células muertas, renovarlas, suavizarlas y una luminosidad y tersura extraordinarias.
Después de la ducha o el baño, es fundamental que os hidratéis bien con vuestra crema hidratante preferida. Lo ideal es que lo hagáis cuando la piel todavía está húmeda, así se mantendrá hidratada durante más tiempo.
Y para salir a la calle, tres de las zonas más desprotegidas son los labios, la cara, y las manos. Los labios podéis protegerlos con un bálsamo rico en vitamina E y evitar mojarlos con la lengua, pues de esta forma se resecan mucho más. No creáis que por estar en invierno el sol ya no es peligroso, incluso cuando está nublado puede ser dañino, así que no dejéis de salir de casa sin una buena hidratante con protección solar, así evitaréis manchas y rojeces. La piel de las manos suele ser más fina y tiende a secarse a menudo, por lo que conviene ponerse crema varias veces al día y a ser posible utilizar guantes.
Bueno, pues después de estas pequeñas recomendaciones, espero que aguantéis bien el frío y tengáis una piel reluciente en vuestras próximas bodas.
Direcciones secretas: The Chi Spa
Créditos fotografía: Elisabeth Arden





Síguenos en twitter
Subscribete al RSS