Hoy hemos visitado a una de las grandes fotógrafas de bodas que tenemos en nuestro país. No es española, pero vive aquí desde hace varios años y le encanta. Y a nosotras nos encanta su trabajo… ¿Queréis saber un poquito de ella? Aquí os dejamos una conversación muy interesante…
bb - Háblanos un poco de ti
E.S. – Me gano la vida fotografiando a personas. Y cuando no estoy con la cámara en la mano, disfruto de mi maravillosa familia e intento mantener el contacto con mis buenos amigos. Pese a todo, sigo en la búsqueda de un equilibrio zen. A veces inundo mi agenda con demasiados compromisos y acabo trabajando en exceso.
bb - ¿Cuánto tiempo llevas en la fotografía? ¿Fue siempre tu pasión?
E.S. – Llevo cinco años fotografiando bodas y niños. Cuando estoy haciendo fotos estoy totalmente centrada en el momento y siempre es excitante. En el día a día tengo tendencia a pensar y planificar en exceso.
bb - ¿Y por qué bodas?
E.S. – Me encantan las personas. La manera que tiene una pareja de afrontar una boda dice mucho de su belleza personal y de su relación. Me encanta el reto de involucrarme en ese viaje e intentar retratar con fotos algunos de sus elementos.
bb - ¿Qué tiene que tener un buen fotógrafo de bodas?
E.S. – Yo me centro en conocer y entablar una relación con la novia y el novio. Cuanto más invierto en ese esfuerzo, más naturalidad fluye entre nosotros y sobre todo, entre ellos cuando están delante de la cámara. Además, también es importante aprender a mantener la calma mientras tu cerebro trabaja como una locomotora pensando sobre la mejor iluminación, lentes, composición, momento, los timings… Hay muchos elementos que tener en cuenta. La gran fotografía de bodas es un arte minusvalorado porque hay que dominar muchos aspectos.
bb – Una fotografía que nunca harías…
E.S. – Las bodas están llenas de tradiciones y rituales familiares por lo que intento evitar ser muy dictatorial sobre lo que se fotografía o no. Sí que intento convencer a las parejas de que eviten fotografiarse con todos los testigos en el altar porque creo que son imágenes especialmente aburridas. También creo que las parejas deberían evitar pedir una foto con cada invitado mientras pasan por las mesas – los resultados nunca son ni emocionantes ni elegantes
bb - ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Te preparas de alguna forma?
E.S. – La sesión fotográfica preboda es una parte esencial de mi preparación. Se trata de ayudar a los novios a sentirse bien con mi manera de trabajar. Los diez minutos que paso con ellos a solas en el gran día es un momento para alejarse de los invitados y disfrutar de un breve momento a solas. Tiene que ser divertido y relajado y cuando ellos saben que esperar de ti, les permite centrarse uno en el otro y en su burbuja.
El resto del día es un largo trabajo de documentación. El talento está en entender el ritmo de las bodas y asegurarte de que estás siempre en el momento oportuno y en el lugar adecuado.
bb – ¿Tienes algún fotógrafo que admires o que haya influido en tu trabajo?
E.S. – Mi trabajo creativo está formado por muchas y muy diversas influencias. Intento mirar de una manera más amplia para capturar el ambiente del día, los detalles y montones de invitados. Me gusta mezclar elementos que puedan contribuir a la fotografía de boda: reportaje, moda, tendencias, interiorismo… Hasta cierto punto el estilo depende de la personalidad, edad y gusto del cliente.
bb - ¿Qué es lo que más te gusta fotografiar?
E.S. – Me encanta la emotividad de las bodas. Las lágrimas y las risas son síntomas de un evento realmente auténtico. Acabo manteniendo el contacto con bastantes novias de una forma o de otra, y he fotografiado ya a algunos de sus bebés. He trabajado bastante para desarrollar una forma elegante de fotografiar a recién nacidos. Como madre, es realmente gratificante compartir el viaje que va desde novia nerviosa a madre orgullosa.
Pero el glamour lo hace divertido. En el cóctel, sobre todo en bodas durante el día, todo el mundo está realmente elegante. Los invitados en bodas españolas suelen tener mucho estilo. Tengo una socia escocesa que a veces trabaja conmigo que no sale de su asombro por la elegancia de los invitados en bodas españolas.
Por otra parte siento debilidad por ese pequeño detalle único de cada evento, esos detalles que diferencian unas bodas de otras.
bb - ¿Lo haces todo tú o tienes un equipo que te acompaña a las bodas?
E.S. – Siempre voy con otro fotógrafo a las bodas, y para eventos muy especiales trato de montar un equipo de tres personas. Para retratos siempre trabajo sola.
bb - Y, ¿después? ¿Cómo es el proceso?
E.S. – Edito las imágenes para contar la historia del día con todo detalle. Se procesan en Lightroom – o lo hago yo o las mando a un chico genial que conozco en el Reino Unido. El proceso permite aflorar la riqueza de las imágenes y consigue un acabado perfecto. Luego una por una pasan por Photoshop para eliminar posibles imperfecciones. No elimino piel o papadas. Creo que es importante ensalzar la belleza pero no reinventar.
bb - ¿Hay alguna boda que recuerdes con mucho cariño?
E.S. – Tengo la suerte de haber fotografiado bodas increíbles. Las que más disfruto son las que realmente reflejan la personalidad de los novios y están llenas de sorpresas y detalles únicos. Me parece muy emocionante ver la reacción de los invitados cuando son sorprendidos con algo novedoso.
bb – En general, ¿cómo se comportan las novias? ¿Son fáciles? ¿Se dejan fotografiar bien? ¿O ponen muchos obstáculos?
E.S. – Tal vez sea algo evidente, pero intento recordar a los novios que se centren en pasarlo bien todo el día, que maximicen el disfrute del trabajo previo, de toda la preparación, de la emoción a flor de piel de la ceremonia, del glamour de la sesión fotográfica, de la diversión de estar rodeados de los suyos durante las fotos de grupo y de los momentos únicos del resto del día. Todo tiene que ver con la actitud, y aquellos que consiguen disfrutar de los distintos aspectos del día verán los resultados en las fotos.
Si queréis saber más sobre esta gran fotógrafa… Elia Sills…