Hoy quiero darte algunos trucos de belleza. Te vas a casar pronto y quieres estar perfecta. Sabes que todo el mundo va a decirte lo guapa que estás, lo bien que te queda el vestido, lo bonito que es, lo bien peinada y maquillada que vas… pero quieres que esto sea realmente cierto y no sólo palabras para quedar bien. Así que empecemos por el principio.
Lo mejor es que, si todavía no lo has hecho, te apuntes a un gimnasio. Sé que puede darte mucha pereza si no te gusta hacer ejercicio, pero te aseguro que acabarás agradeciéndolo. Ya verás como, al final, no puedes dejar de ir. Y, si te apuntas pero no sabes ni por dónde empezar, contrata un personal trainer, él sabrá guiarte para conseguir un cuerpo10 en tiempo récord. Porque, aunque no te haga falta perder peso, te ayudará a tonificarte y a sentirte más ágil, con más energía, y, muy importante: te ayudará a liberar tensiones. Te recomiendo las clases de spinning para desfogarte, y para cuando necesites relajación, ¿qué tal una clase de yoga? Verás cómo tu mente consigue evadirse por unas horas y acabas viendo las cosas de una forma mucho más positiva. Lo ideal es que te apuntes, como mínimo, un año antes, pero si se te ha echado el tiempo encima y todavía no te has apuntado, no te preocupes, ¡más vale tarde que nunca!
Aunque si de verdad, lo del ejercicio no va contigo, ¿por qué no pruebas “vela shape”? es un producto corporal con el que, mediante la combinación de cuatro tratamientos, se consigue eliminar la grasa localizada, tonificar y modelar el cuerpo y reafirmar la piel.
También un año antes te aconsejo que empieces con la depilación láser, pues normalmente se necesitan varias sesiones y entre una y otra debes dejar pasar un mes. Una de las técnicas que más me gustan por su eficacia es la “depilación láser soprano”, pues consigue eliminar todos los tipos de vello, casi sin dolor y aunque estés morena.
Seis meses antes pásate por un centro médico – estético reconocido para que te hagan un diagnóstico de piel. Así podrán evaluarte y estarás a tiempo en caso de necesitar algún tipo de tratamiento. Por ejemplo, si te han salido granitos por el estrés, manchas del sol, o tienes la piel muy seca y necesitas un buen tratamiento de hidratación, ponte en sus manos y verás como tu cara te lo agradecerá. Además, según lo que necesites, puedes seguir el tratamiento en casa.
Si vas a rizarte las pestañas, cosa que te aconsejo porque su resultado es asombroso (verás cómo,de repente, tus ojos se vuelven enormes) hazte una prueba también seis meses antes. Así podrás para ver cómo te queda, pues, si además te aplicas un tinte, puedes probar con uno más claro ahora y otro más fuerte al mes siguiente y ver las reacciones de tus amigos. El tinte puedes hacerlo una vez al mes, pero para la permanente de pestañas debes dejar tres meses entre una y otra. Por lo que lo ideal es que te hagas la primera seis meses antes y, más o menos, un mes antes de la boda te hagas la siguiente, ¡verás cómo te cambia la mirada! Y si tus pestañas son cortas o escasas, prueba las extensiones: el resultado es impresionante.
Tres meses antes deberías reforzar la salud de tu cabello, pues con los nervios que debes estar pasando, ¿no has notado cómo cada vez se te cae más? Déjate asesorar por un buen profesional y verás cómo consigues un pelo sano y bonito que vuelve a brillar como siempre. Pregunta por un tratamiento específico que consta de tres fases: peeling del cuero cabelludo, tónico específico y emulsión normalizadora de colágeno. Se consigue reestablecer el PH del cabello, así como un mayor brillo y elasticidad. También es aconsejable que aproveches ahora para darte las mechas, en caso de que las necesites, no sea que ocurra algún imprevisto de última hora y no te coja bien el color, todavía estás a tiempo de rectificar. Y, por supuesto, ¡ni se te ocurra hacer pruebas de looks nuevos en fechas próximas a la boda!
Un mes antes mima tu cuerpo con un peeling corporal. Los puedes encontrar de varios tipos, cada uno de ellos dirigido a tipos de piel diferentes o a pequeños defectos determinados, como por ejemplo, el peeling enzimático, de oro, de ostras, de papaya, de diamantes, de especias, de sales marinas, de azúcar, de pulpa de limón… apetecible ¿verdad?
Un mes antes también deberías hacerte una limpieza de cara en profundidad, para eliminar todo tipo de impurezas de la piel como células muertas, puntos negros y dejarte, así, la piel como nueva.
Tres semanas antes deberías empezar con las pruebas de pelo y maquillaje. Si no tienes las ideas muy claras todavía, déjate asesorar por una profesional que te recomendará que no hagas muchos experimentos, pues para el gran día lo mejor es que seas tú. No querrás que tu novio se asuste cuando te vea entrar por la Iglesia ¿verdad? Así que, si nunca llevas el pelo recogido, no te empeñes en hacerte un moño por muy de moda que esté en el momento. Llévalo como siempre, suelto o recogido, pero peinado, con algún detalle. Lo fundamental es que, te repito, seas tú. Y el maquillaje también ha de ser sencillo, elaborado, pero sencillo, que te deje lo más natural posible.
Después de la limpieza de cara, quince días antes te aconsejo un tratamiento facial de revitalización basado en un tratamiento de mesoterapia con vitaminas, aminoácidos, oligoelementos y minerales sobre cara, cuello y escote que consigue grandes efectos en nutrición, revitalización y antienvejecimiento de la piel. Aunque esto último no lo necesites mucho ahora, mejor prevenir, ¿no crees?
Además, también puedes aprovechar para ir diseñándote las cejas: es necesario dejarlas crecer libremente durante un tiempo para poder darles la forma deseada, ya que, dependiendo de cómo las tengas, pueden hacerte parecer más joven, más triste, más alegre, por lo que debes dejarte asesorar por una buena profesional y conseguir así un diseño armónico.
Un día antes, manicura y pedicura, Y ya sólo te queda relajarte e intentar dormir, al menos, ocho horas, porque te espera un día largo, ¡¡pero muy feliz!!
Créditos Fotgrafías: Santiago de Sentemenat