Os voy a confesar una cosa; si me casara ahora, contrataría un wedding planner. Lo tengo clarísimo. Por mucho que penséis que estoy loca, pues cómo iba a hacer un gasto tan grande ahora en esta época de crisis, creo que sería todo un acierto. Y por supuesto, estoy convencida de todo lo contrario, me ahorraría no sólo costes, si no también disgustos y tiempo.
Con todo el trabajo que tengo encima, si tuviera además que ponerme a pensar y organizar todos los detalles de la boda, me daría algo. Pero no sólo eso, con el poco tiempo del que dispongo, si tengo que estar pendiente de llamar a un proveedor, de llamar al otro, de decidir si las petunias quedan mejor que los tulipanes, buscar y tener previstas unas setas por si, aún casándome en el mes de junio, hace frío por la tarde… en fin, todos los problemas e imprevistos que pudieran surgir, me sería imposible estar pendiente de todo para que la boda fuera perfecta.
Por eso, preferiría contratar a un buen profesional, que conoce a todos los proveedores y sabría cuál de ellos encajaría mejor con el tipo de boda que me gustaría celebrar. Además, seguro que a mi se me agotaría el tiempo (y la paciencia) preguntando presupuesto a uno y otro y, con lo indecisa que soy, seguro que no llegaría nunca a decidirme por uno en concreto. Sin embargo, un wedding planner, me repartiría mejor mi presupuesto según mis prioridades y evitaría que fuera dándome bandazos de un lado a otro.
Por estas razones llamaría a A – Típica, que además de organizar eventos y bodas, son diseñadoras y tienen muy buen gusto, así que me quitarían otro problema de encima, pensar en la decoración de la finca. Y para ponérmelo más fácil aún, también sé que son muy flexibles en cuanto a horarios, y se adaptarían a mi frenético ritmo diario…
¿Y sabéis qué es lo mejor? El último mes, y sobre todo la última semana, sólo tendría que ocuparme de mi, porque es el wedding planner el que se encarga de apagar todos los fuegos que pudieran encenderse, de coordinar a todos los proveedores y de ver que todo sale más que perfecto.
En fin… yo lo tendría muy claro, ¿y vosotras?
Créditos fotografía: A – Típica

Síguenos en twitter
Subscribete al RSS