
Dicen que el amor es dulce y dicen bien. Y la dulzura del amor muchas veces se puede expresar con cierto aroma a ingenuidad y espontaneidad.
Esta semana queremos inspiraros para una boda “sweet love” con un estilo naïf y que se celebre en el campo.
Por si no lo sabéis, naïf es un término que viene del francés y significa ingenuo. De ahí la denominación a la corriente artística en la que la espontaneidad de los artistas se plasma a través de un estilo sencillo sin retorcimientos ni complicaciones técnicas. Un estilo colorista, que desata sentimientos de felicidad y alegría, pero de una forma tranquila sin excentricidades ni derroches explosivos de color y de formas.
Os proponemos una boda en la que se combinan diferentes colores en tonos pastel. Si te apetece que algún color destaque un poco más que los demás, ¿qué tal dar un poquito más de protagonismo a un azul turquesa o azul pálido? Pequeños detalles sin demasiada importancia en la decoración pero colocados en su lugar y con muy buen gusto. Nos encanta la báscula antigua en ese tono de azul o las latitas orientales de té para las flores que decoran las mesas.
Para este tipo de decoración, en cierto modo, más informal, la idea de que los objetos cumplan una función distinta a la suya habitual es perfecta. Desata tu imaginación y piensa en donde te gustaría situar una cámara antigua de fotos o un cabbage de los años 40.
También dentro de ese aire y espíritu naïf o ingenuo, las pizarras donde escribir mensajes con tizas blancas o de colores son un acierto, no te olvides de ellas y de escribir a tus invitados mensajes que cuenten lo feliz que os sentís por vuestra boda.
Y como nota divertida, para todas las que tengáis mascota, no dejéis que se quede en casa, llevadla a vuestra boda pero con una pajarita, seguro que a más de uno le provoca una sonrisa.
Créditos fotografías: Brandon Kidd / Jen Huang













Síguenos en twitter
Subscribete al RSS