
Muchas de vosotras me pedís que os dé consejos para cuidar y limpiar vuestra piel, y tenerla así, suave y bonita para la boda, vuestro gran día.
Bueno, pues la piel de la cara deberíamos lavarla bien dos veces al día; por la mañana al levantarnos y por la noche al acostarnos. Es fundamental, si queréis notar algún cambio, que empecéis a hacer estos dos pasos. Por muy cansadas que estéis al meteros en la cama y, aunque hayáis llegado a casa a las seis de la mañana de alguna que otra fiesta, no hay excusa que valga. Ponéroslo como norma: antes de dormir limpiarse bien la cara ¿No querréis despertaros al día siguiente, u horas siguientes, con el rimmel corrido y pareciendo que habéis estado toda la noche llorando? ¡Pues no! Así que, lo que os digo, tenéis dos normas que cumplir; una por la mañana y otra por la noche. No es tan duro, una vez que os acostumbréis os parecerá una rutina muy sencilla.
Y ¿por dónde empezáis? Lo primero que tenéis que hacer es lavaros la cara, bien con jabón o bien con crema limpiadora. Yo, personalmente, prefiero pasarme un algodón o trozo de papel con la crema limpiadora, pero esto va en gustos.
Una vez que habéis hecho esto, debéis aplicaros un tónico, para cerrar los poros. A continuación, os ponéis un serum, que es como una crema pero concentrada, que sirve para restaurar la piel. Después del serum os ponéis vuestra crema hidratante habitual. Os recomiendo que utilicéis una crema con factor de protección durante el día, para que os proteja del sol, tanto en verano como en invierno. Aunque lógicamente en invierno el sol quema menos, también nos llegan sus rayos, por lo que cuanto más protegidas estemos, mejor. Y por la noche, podéis cambiar esta crema por una más densa, para que se vaya absorbiendo mientras dormís. Se me olvidaba un paso, antes de la crema hidratante deberíais empezar a poneros contorno de ojos y de labios, que nunca es pronto para prevenir.
Bueno, pues hasta aquí los pasos básicos diarios. Ahora bien, al menos una vez a la semana, deberíais haceros una exfoliación y poneros una mascarilla.
¿Qué es una exfoliación? Pues un proceso por el cual eliminamos células muertas y todo tipo de impurezas, como granitos, puntos negros… Como siempre os digo, en el mercado existen exfoliantes muy buenos, pero si nos lo podemos hacer en casa mejor ¿no? Pues apuntad… podéis haceros exfoliantes mezclando 3 cucharadas de azúcar con medio yogur natural, o mezclando 3 cucharadas de azúcar con unas gotas de aceite hasta que se forme una masa pastosa, o también podéis mezclar miel que tengáis un poco grumosa con medio yogur natural. Una vez elegida y elaborada la mezcla, os la ponéis en la cara haciendo movimientos circulares, de abajo a arriba. Después de unos minutos os laváis la cara con agua para retiraros bien todos los grumos de la mezcla y ya estaréis listas para poneros una mascarilla.
Ya os di la “receta” de alguna mascarilla casera anteriormente, pero para que tengáis alguna más, os recomiendo una mascarilla, no sólo regeneradora si no también calmante y desestresante, que seguramente necesitareis en estos momentos como agua de mayo….. Es una mascarilla de manzanilla y copos de avena. La manzanilla, como sabréis, es digestiva y regeneradora, y la avena a parte de ser muy rica nutricionalmente, y fuente de vitaminas B y E, es calmante del sistema nervioso. Lo único que tenéis que hacer es preparar una manzanilla, dejarla reposar un rato, y luego le añadís copos de avena hasta que consigáis una masa como si fuera una papilla. Esta masa la dejáis que repose media hora para que la avena absorba bien la manzanilla. Después de este tiempo tendréis una masa más espesa todavía y podréis aplicárosla con una brocha de maquillaje. Extenderla bien por toda la cara, menos ojos y boca, ya sabéis, y después de un cuarto de hora os la retiráis con agua. ¿A que os notáis ya una piel mucho más relajada?
Bueno pues si seguís estos pequeños tips de belleza, limpiar bien la piel por la mañana y por la noche y una vez a la semana exfoliación y mascarilla, a parte de veros más guapas por fuera, también lo estaréis por dentro y llegaréis mucho menos nerviosas a vuestro gran día…
Créditos fotografía: Bergdorfprincess